En el hotel en que trabajaba, teniamos un matrimonio de clientes que era buen tipo, pero tambien un pedante torpe e insoportable, que tenía una residencia en el mismo. Siempre se hacían los casuales, en especial cuando elegían los platos, aunque siempre pedían lo mismo, en especial ella, con el vino hacían lo mismo, hacían que elegían pedían recomendación, pero ordenaban un Cinco Tierras Clasico, el malbec mas barato que teniamos.
Cuando terminaban de comer, siempre pedían de que los hicieran recorrer la cava, con sus invitados, siempre concurrian con invitados, este matrimonio, actuaba orgulloso, como si estuvieran recorriendo su propia cava, hablaban y comentaban como si así lo fuera. En una de esa recorridas, el señor me dice que el vino que le habían sugerido la vez pasada, le había encantado tanto, que ahora lo tomaba todas las semanas( mentira, siempre tomaban Cinco Tierras ), cuando le pregunto cual era, me dice un Forester, le respondo que no lo conozco, el señor me insiste que si ¡¡¡¡Forester, Forester!!!!, con un tono pseudo ilustrado, como si hablara con una papa en la boca ( siempre hablaba así) hasta que caigo en la cuenta de que vino era, me hablaba de un Enrique Foster.
Bosne Romanee
