viernes, 23 de marzo de 2007
COSA DE NIÑOS
Colo Estrada
PRESUMIR DE LO QUE NO SE SABE
Cuando terminaban de comer, siempre pedían de que los hicieran recorrer la cava, con sus invitados, siempre concurrian con invitados, este matrimonio, actuaba orgulloso, como si estuvieran recorriendo su propia cava, hablaban y comentaban como si así lo fuera. En una de esa recorridas, el señor me dice que el vino que le habían sugerido la vez pasada, le había encantado tanto, que ahora lo tomaba todas las semanas( mentira, siempre tomaban Cinco Tierras ), cuando le pregunto cual era, me dice un Forester, le respondo que no lo conozco, el señor me insiste que si ¡¡¡¡Forester, Forester!!!!, con un tono pseudo ilustrado, como si hablara con una papa en la boca ( siempre hablaba así) hasta que caigo en la cuenta de que vino era, me hablaba de un Enrique Foster.
Bosne Romanee
AROMA FRUTADO
Fabian Barrial
EL MEJOR VINO
Allí, separada de las demás en un estante solitario, reposaba una botella normal y corriente. Contenía un liquido oscuro... "un vino muy especial", decía el. Un día me la enseño. Tenia una etiqueta amarillenta hecha con los bordes que sobraban de los pliegos de los sellos de Franco, escrita con esa letra noble de los abuelos. Haciendo malabarismo pude leer:
"Hecho por Victor Rodriguez, para que lo disfruten después de su fallecimiento".
Al poco tiempo mi abuelo murió.
Al regresar del cementerio...descorchamos aquel misterio con cuerpo de vino. Lo bebimos entre todos. Poco importo si estaba bueno o malo. Nadie dijo nada. Ahora tengo la sensacion de que es el mejor vino que he probado nunca.
Era el vino de mi abuelo...pero mi abuelo ya no vino.
Luis Miguel Fernandez,
Salamanca.
UN CABERNET.....DISTINTO
Aunque no parezca es realll!!!!!!!!!!!!!!!!
Tinto06
Argentina
PAVADA DE CONFUSION
y mi hija muy suelta de cuerpo le contesta que no!... Que es un dúplex!....Chan... Lluvia de chanes, bah
Cuervouno
Grupo de CataLos Olímpicos
Argentina
CON VITTEL THONE
Cosecha 1968
Argentina
jueves, 22 de marzo de 2007
UN BUEN MEDICO
Hace unos años, unos amigos formamos una pandilla para gozar del vino y su maridaje. Nuestras citas son motivo de alegría, con el vino como principal protagonista. Pero no todo fueron alegrías tiempo atrás. Llegó el día en que me me sentí aquejado de las tripas y acudí al medico. En la sala de espera mis pensamientos se resumían en uno: debería abandonar la "pandilla". Ya sentado frente a el, profirió las fatídica palabras: "¿ bebe usted ?". El silencio inundo la sala. ¿Que podía decir?. Podría caer en el tópico de: "No, vamos, lo normal, ni mucho ni poco". Pero me arme de valor y le dije: "Mire, solo le puedo decir una cosa y es que si en lugar de estar aquí estuviéramos comiendo juntos usted y yo, le aseguro que de la botella que nos pusieran me bebería al menos la mitad, y ahora valore usted lo que tenga que valorar". Cual no seria mi sorpresa al escuchar la sorpresa del medico: ....."Media botella, media botella dice usted. ¡Eso no es nada hombre! usted i bebe ni na ". ¡ La Virgen! me cambio el semblante. Salí de la consulta dando brincos. En la siguiente cita de " la pandilla", les conté a todos lo sucedido y desde entonces ese medico se ha convertido en el " Medico de la pandilla". Si amigos, con un buen medico y un buen vino, se anda el camino. Dedicada a D. Fernando Luca de tena (el medico de la pandilla)
miércoles, 21 de marzo de 2007
CANCION DE CUNA PARA EL VINO
Recuerda el Cuchi: "Varias veces se nos perdía el vino. Algo raro: se perdía. Entonces nosotros salíamos a buscarlo por las noches".
En una de esas noches el Cuchi y Manuel J. Castilla, andaban por la localidad de Cachi, buscando, precisamente, un vino. Pero no había por ningún lado. En eso por una ventana, ven que una señora tenía apiladas un montón de botellas. La mujer se negaba. Entonces Castilla le espetó, haciéndose el enojado: "¿Pero usted sabe a quién le está negando el vino? A Gustavo Leguizamón, el más importante compositor del folklore argentino". La mujer, arrepentida, cedió. Y así se fueron de la casa, cada uno con una botella en brazos. "Era una imagen muy tierna –recordaba el Cuchi- porque estábamos acunando al vino. Justo a él, que tantas veces nos durmió". Al rato se sentaron en un umbral y compusieron el tema Canción de cuna para el vino
